lunes, 23 de abril de 2007

Entrevista: "Chávez teje su dominio con el 'dar es dar'" - Por Andrea Daza y Maye Albornoz

El Mundo
23 de Abril de 2007

El Presidente abre su cartera de clientes y aplica una estrategia de negocios como ofensiva en el juego político internacional. Aunque los expertos están claros, una encuesta reveló que a 85% de casi 1.000 consultados no le gusta la "regaladera"

Caracas. Al final vino. A mediodía del miércoles 18 de abril, Michelle Bachelet entró en Miraflores. Recibió el collar Gran Orden del Libertador en el salón Ayacucho y, como tantos otros primeros mandatarios que han estado en situación similar, la presidenta chilena suscribió varios acuerdos de cooperación: formación diplomática, asistencia a las mujeres y convenios bilaterales para fortalecer a la pequeña empresa.

Ese mismo día, desde México, el ex presidente chileno Ricardo Lagos protestó: "Me encantaría que todos tuvieran lo que tiene Chávez". ¿Se refería al carisma? ¿Al verbo encendido? No. Lagos hablaba de su cuenta corriente, la del país.

"La chequera, así las cosas serían más fáciles". Pero hubo más: "El populismo del Presidente de Venezuela a la larga no paga, porque no está sustentado en una base sólida". Entonces, el combo de convenios y dádivas es ¿populismo o estrategia geopolítica?

YO TE DOY

En 2006, el calendario de donaciones del Gobierno bolivariano estuvo cargado. En febrero se ofrecieron viviendas y tanques de crudo a Granada. En marzo se financió a un Simón Bolívar gigante y con ritmo de samba, con 500.000 dólares que le fueron otorgados a la Escola Vila Isabel para su participación en el carnaval de Río de Janeiro. Ese mes, Venezuela ofreció 100 cirugías de cataratas a nicaragüenses de bajos recursos y compró una cooperativa de ahorros uruguaya por 10 millones de dólares.

En mayo, el Gobierno venezolano entregó 100.000 toneladas de combustible a Haití. Se donaron 8,3 millones de dólares a Bolivia para labores sociales. Se vendió combustible barato a Honduras y se enviaron militares a Bolivia. En junio llegaron a Surinam, 14 toneladas de insumos para damnificados. Se prestaron helicópteros a Bolivia. Pdvsa construyó una empresa mixta con Belice. Hugo Chávez propuso construir una refinería en Panamá y les ofreció entrar a Petrocaribe.

Se compraron más bonos argentinos, un total de 3.240 millones de dólares. Granada salió de nuevo para recibir de Pdvsa, 340.000 barriles anuales de derivados petroleros. La Misión Milagro (operación de cataratas) llegó a Argentina.

Durante la segunda mitad del año, Paraguay quiso vender los bonos de su deuda. También en julio, Nicaragua solicitó que se le perdonaran sus compromisos financieros. Venezuela empezó a enviar 300.000 barriles diarios de crudo a China. En agosto, se emprendió la construcción de dos instalaciones militares en Bolivia.

Y Chávez le prometió a Evo Morales la compra de sus bonos. Cerca de 1.020 ecuatorianos se beneficiaron con la Misión Milagro. En septiembre se hizo un aporte petrolero con destino a Alaska, que a la postre fue rechazado. Chávez anunció la creación de un fondo de 500 millones de dólares para respaldar acuerdos con Rusia.

En octubre, Nicaragua aceptó recibir 304.000 litros de diésel de Venezuela. Y en diciembre, época clásica para dar regalos, con el Presidente reelecto, comenzó el suministro de combustible para calefacción de hogares pobres en Estados Unidos, específicamente en el Bronx, en la ciudad de Nueva York. El Gobierno anunció que construiría una planta de insulina en Argentina, donde de paso se firmó un acuerdo con la cooperativa Sancor por 135 millones de dólares. Finalmente, llegaron a Nicaragua plantas eléctricas criollas.

ASUNTO DE ESTRATEGIA

Para Rafael Quiroz, economista petrolero, hay un sentido en las acciones: diversificar y ampliar mercados, con carteras de clientes, en la mayor cantidad de países posible. "El petróleo hoy constituye un instrumento en la geopolítica internacional". Desde su punto de vista, el crudo es "la savia vital del mundo industrializado, el principal vértice de la matriz energética".

Lo que le presta argumentos a favor de la línea del Gobierno: "Más razón para que el petróleo sea un arma política para diseñar la geopolítica exterior, subregional, continental y mundial de los países que tienen reservas".

El experto en política internacional Víctor Mijares tiene una visión técnica del asunto: "Pensamos que la Cancillería está tomando decisiones racionales, luego comprendemos que tiene sus objetivos, los medios y la libertad de acción".

Mijares habla de un modelo tan útil en un juego de ajedrez como en la guerra. "Los objetivos los define el Ejecutivo, con su agenda política propia, que funciona como una especie de software instalado en un hardware, que es el Estado". ¿Cuáles son los medios? En Venezuela, los recursos petroleros. "Los objetivos son la expansión de la revolución, expansión del software de la agenda de Chávez". ¿Y la libertad de acción? "La posibilidad de materializarlos sin que conlleve costos más grandes que los beneficios". Ése es el riesgo.

SIN DEBATE PÚBLICO

Una de las principales preocupaciones del ex diputado Carlos Berrizbeitia, quien lleva la cuenta al dedillo de cada céntimo otorgado por el Gobierno, es que estas decisiones no pasan por la Asamblea Nacional: "El jefe de Estado es el máximo administrador de la renta pública pero no puede hacerlo sin pasar por el Legislativo". Por esta razón, en su momento, Elías Matta y Andrés Velásquez interpusieron una demanda ante el Tribunal Supremo de Justicia, porque, según este último, "los bienes públicos sólo se pueden dar en comodato. Nunca donados o regalados". En descargo, el diputado Ángel Landaeta, de la subcomisión de Control de Gasto Público e Inversión del Ejecutivo Nacional, defiende el procedimiento: "Los convenios binacionales sí pasan por la plenaria", y justifica la estrategia: "Es la misma filosofía con la que se formó la Gran Colombia, mejorar al vecino para evitar que Venezuela se convierta en un receptor de pobreza". Pero hay algo que sí concede: "Lo que ha sucedido es que no se ha hecho con transparencia y eficiencia". No obstante, "la intención del Presidente es buena".

DE LO MACRO A LO MICRO

Cuando la encuestadora Hinterlaces preguntó, en 990 entrevistas realizadas en 15 estados, entre el 27 de enero y el 15 de febrero del año en curso, qué pensaban sobre "la regaladera a otros países", 85% se mostró en desacuerdo.

Igual que Migdalia Figueredo, dirigente vecinal de Nueva Tacagua, quien se queja de las dificultades en el suministro de agua que existe en su sector: "Llega cada dos meses".

Pero sus problemas no son de nuevo cuño. Los arrastran desde hace más de tres décadas, cuando el Gobierno de entonces les cedió unas viviendas de interés social en terrenos no aptos. "Fue un fraude", recuerda.

En 1999 Chávez prometió que en un año tendrían nuevas viviendas. Pasaron ocho, para que el Inavi reubicara a 460 familias. Y aún quedan 800 en espera.

"Nos dicen que el Ministerio de Finanzas se tarda en dar los recursos, que ponen muchas trabas. Sólo pedimos lo poco que nos corresponde", apunta Figueredo, quien afirma aún no haber "perdido la esperanza".

Jesús Torrealba, representante de la asociación civil Radar de los Barrios, considera que las donaciones son una operación de relaciones públicas: "Si el Presidente cree que los intereses del país se resguardan con esas inversiones...

lo que me parece es inmoral cuando hay tantas necesidades que atender".

Mientras Chávez obtiene puntos en la política exterior, parece no haber táctica alguna para imprimir diligencia en la solución a problemas como los de Migdalia.