viernes, 26 de septiembre de 2008

No está planteada una segunda Guerra Fría en América Latina. Por Moisés G. Hernández

Valencia, septiembre 26 (REDACTA).- De acuerdo con el analista internacional Víctor Mijares, no está planteada una segunda Guerra Fría en América Latina con la presencia de Rusia en aguas del Caribe -zona de influencia tradicional de Estados Unidos- ni tampoco por las cada vez más estrechas relaciones de Venezuela con el Kremlin.

“Todavía Rusia no es una amenaza”, afirmó el profesor de la Universidad Simón Bolívar, y explicó que el poderío marítimo de este país, a diferencia de EE.UU. o Inglaterra, es muy débil para dominar el Caribe y significar un potencial riesgo para la seguridad de la región.

El pasado jueves, el gobierno ruso ofreció un crédito al presidente Hugo Chávez de mil millones de dólares para comprar armamento, y le propuso cooperación nuclear, militar y tecnológica.

Desde 2005, Venezuela ha firmado 12 contratos de armamento con Rusia por un valor total de 4.400 millones de dólares, de acuerdo con la información manejada por el Kremlin.

La alianza estratégica contempla maniobras en el Caribe de las armadas rusa y venezolana, lo cual es considerado una actividad sin precedentes desde la época de la Guerra Fría, cuando las dos superpotencias mundiales se enfrentaron pero sin desatar un conflicto armado.

Crucero nuclear


En las acciones marítimas participará el crucero nuclear “Pedro El Grande”, dotado de 20 misiles, un sistema antisubmarino y 12 lanzamisiles antiaéreos.

Mijares acotó que no hay que ver este panorama de manera aislada, pues existe “un juego de áreas de influencia”, relacionado con la presencia estadounidense en Georgia, la república vecina de Rusia, a raíz de la cual el Kremlin mantiene tensas relaciones con Washington.

“El problema es que Rusia ya no es la Unión Soviética”, dijo el analista para aclarar que este país no tiene la potencia militar de entonces.

En todo caso, explicó, el antiguo país de los zares está aprovechando la crisis financiera de los Estados Unidos, los altos precios del petróleo y los conflictos armados que mantiene en Irak y Afganistán, para plantarse en su área de influencia y decir que puede hacer lo mismo que Washington en Georgia.

Disuadir a EE.UU


En cuanto al papel de Venezuela en este juego geopolítico, Mijares refirió que Chávez se aprovecha de la estrategia para disuadir a EE.UU. Además, recurre a Rusia para reducir cualquier dependencia de países con los que tiene diferencias ideológicas.

Sin embargo, el internacionalista indicó que en lo que respecta a las quebrantadas relaciones binacionales, “no se debe esperar mucho de Washington”, debido a que la administración Bush está concentrada en el aspecto electoral y la crisis financiera, aunque advirtió que lo que continuará será el enfrentamiento diplomático desde Caracas, por lo que habrá que esperar cuál será la posición del presidente que sustituya al actual inquilino de la Casa Blanca.

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