lunes, 1 de diciembre de 2008

Ruptura con Colombia. Moisés G. Hernández

Valencia, diciembre 1 (REDACTA).- Considerada como la crisis diplomática más grave en la historia de Venezuela y Colombia, la discusión verbal y por medios masivos de los presidentes Hugo Chávez y Alvaro Uribe, traerá efectos catastróficos para todos, no sólo para empresarios.

Fernando Gerbasi, miembro del servicio exterior del país durante 34 años, con rango de embajador, aclaró que incluso el impasse de 1987, cuando un destructor colombiano entró en el mar de Venezuela, no tuvo tanto impacto como el conflicto actual, ya que éste fue más rápido, con un elevado tono de ambos mandatarios y con epítetos poco usados por funcionarios de alto rango.

En efecto, Chávez ha dicho ladrón, mentiroso y presidente indigno a Uribe y éste, a su vez, ha respondido acusando a su homólogo de incendiario del continente y de tener una política expansiva en América Latina.

El conflicto entre ambos presidentes surgió después que Uribe diera por terminada la mediación que había entregado a Chávez para lograr el canje humanitario de 45 rehenes colombianos por 500 milicianos de las FARC.

Gerbasi habló de los efectos económicos, siendo el inmediato la negativa definitiva de que Venezuela vuelva a la Comunidad Andina de Naciones (CAN), pero, al mantenerse los acuerdos por cinco años, el daño no será visto, por ahora.

Mientras tanto, en Venezuela se verá mayor desabastecimiento de productos alimenticios, pues no es secreto que las exportaciones desde Colombia hacia el territorio nacional han aumentado en los últimos meses, sobre todo el envío de leche y carne. “Y será difícil conseguir esos productos en otros mercados”, agregó.

El efecto político

Fernando Gerbasi está claro en cuál es el efecto que le trae al presidente venezolano tal actitud: “el mundo se da cuenta y creará diques de contención, ante la política expansiva de Chávez”. Definió tal política como “pasar por encima de los Estados para buscar una integración pueblo-pueblo.

Y entonces entra en juego la reforma constitucional que este domingo se vota en el país. Podría ser solicitada por algunos Estados ante la OEA la aplicación de la Carta Democrática si es aprobada la modificación a la Carta Magna propuesta por Chávez.

No en vano los senados de Paraguay y Brasil mantienen en estudio la discusión sobre el ingreso de Venezuela como miembro pleno del Mercosur, pues de aprobarse el nuevo texto constitucional el régimen de gobierno allí planteado colisionará con la cláusula democrática del bloque, establecida en la cumbre de mandatarios llevada a cabo en Argentina.

Conflicto bélico

El profesor de política internacional de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Víctor Mijares, aclaró que en diplomacia no existe la medida de “congelar” relaciones. “Los países no quieren llegar al extremo de retirar sus embajadas, pero se envían mensajes.

Aseveró además que aunque no se puede prever por ahora un conflicto armado entre ambos países, no lo descarta.

Preguntado sobre cómo podría ocurrir tal enfrentamiento y los escenarios posibles, indicó que, a su juicio, se presentarían escaramuzas y movilizaciones en la frontera, bloqueo de accesos terrestres y violaciones del espacio aéreo, que son difíciles de probar. Recordó que tanto Colombia como Venezuela tienen un alto poderío militar, pero Caracas cuenta con los aviones Sukoi, que son los mejores en funciones de caza y ataques aire-tierra.

Comparó que Colombia tiene un alto gasto militar y amplio apoyo de Estados Unidos, mientras que Venezuela posee una ofensiva de punta y la filosofía de la guerra asimétrica.

También enfrentó la configuración de ambos mandatarios: “Uribe es de corte liberal y comprometido con los valores occidentales; Chávez trae una alternativa no liberal, en la que plantea la centralización, un Estado administrador y el control de la economía”.

Mijares sostiene que para el plan expansivo de la revolución (todo proceso revolucionario en sí es expansivo) Colombia es muy importante y “geopolíticamente Chávez necesita un gobierno aliado a sus intereses en el vecino país, de lo contrario no logrará su objetivo”.

El analista explicó que las grandes naciones no se han acoplado al sistema de Chávez, pero, igualmente, ni Bolivia, ni Nicaragua, ni Ecuador le sirven sin tener a Colombia a su lado. “Por eso, el presidente precipita el conflicto para lograr apoyo dentro de Colombia”, agregó al recordar que Uribe cuenta con un respaldo interno de 70,6%.

España, el aliado

Mijares comentó que el presidente Chávez podría perder el principal aliado que tiene en la conservadora Europa con el conflicto iniciado con esa nación, tras el incidente con el rey Juan Carlos de Borbón, en la Cumbre Iberoamericana de Chile, donde el jerarca lo mandó a callar. Más aún cuando la imagen del presidente venezolano decayó tras el cierre de Radio Caracas Televisión, en mayo pasado. No obstante, admitió que la situación no pasará del anuncio político, pues está provocando una fuerte reacción de España.

Además, el condicionante que coloca Chávez para restablecer la normalidad de las relaciones es imposible: que el Rey se disculpe. “Sabe que eso no sucederá”.