martes, 11 de agosto de 2009

Acuerdos a la medida. Por Jessica Carrillo Mazzali

Petróleo por comida. Así se resumen los acuerdos de cooperación que se suscribieron ayer los gobiernos de Venezuela y Argentina luego de varios encuentros empresariales con miembros de ambos países.

La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, anunció que la firma de 22 pactos en materia de cooperación económica con Venezuela tienen como objetivo lograr la soberanía y seguridad alimentaria de la región.

En el encuentro, que tuvo lugar en el salón de gobernadores del Palacio de Miraflores, la primera mandataria sureña detalló los acuerdos suscritos con Venezuela, entre los cuales se encuentra la importación de 80 mil toneladas de carne bovina a través de las Cámaras frigoríficas argentinas, así como también productos avícolas. Explicó que las negociaciones ascienden a casi mil 100 millones de dólares.

Asimismo, informó sobre la exportación desde Argentina de 10 mil vehículos, entre autos familiares, camiones y grúas. Fernández de Kirchner aseguró que "no le estamos quitando nada a nadie", refiriéndose a la sustitución de importaciones colombianas, pues en 2007 la importación de vehículos argentinos a Venezuela fue de 19 mil unidades.

Añadió que con estos acuerdos, "están representadas casi todas las actividades más características de la economía argentina: productores primarios, industriales, metalmecánica, sector automotriz y la tecnología para generar e instalar laboratorios que produzcan vacunas y productos de carácter veterinario".

La Presidenta resaltó que Argentina formalizó el contrato de exportación de arroz más importante de su historia a través de la Federación arrocera. "Los productores están exportando el objeto de su trabajo sin intermediarios", destacó.

Con estos acuerdos, Fernández de Kirchner garantizó que se está haciendo un aporte a la historia de la integración. A su juicio, una apuesta importante "a que los procesos de integración sean la clave para convertir a la región y cerrar lo que no me he cansado de denominar 'la ecuacion energética - alimentaria de América del Sur' que nos dará la capacidad de instalarnos como una de las regiones más importantes de todo el planeta".

Luego de la intervención de la jefa de Estado, Hugo Chávez manifestó que Venezuela y Argentina deben acelerar su proceso de integración. "Vamos construir la madre de las naciones y la reina de las repúblicas, donde vivamos dignamente los millones que habitamos esta región. Es el desafío que hoy tenemos", dijo.

ALGO ESTA CAMBIANDO
A pesar de los acuerdos comerciales entre Argentina y Venezuela, así como la aparente cercanía entre el presidente Chávez y su homóloga Cristina Fernández de Kirchner, la posición del país del cono sur en la cumbre de la Unión de las Naciones Suramericanas (Unasur) celebrada el lunes en Quito, estuvo ligada a la perspectiva de Brasil. Así lo plantea Víctor Mijares, profesor de política internacional en la UCV.

“Esta situación deja ver que hay más de un proyecto en Latinoamérica que compiten entre sí, porque al ser la ALBA una alianza se manejan, al igual que en Unasur, pactos de seguridad y defensa de las naciones”, dijo el experto.

“Venezuela no ha logrado arrastrar países grandes a la ALBA, sólo a los que son más pequeños y menos poderosos. En esta alianza nuestro país es el más grande. En Unasur es una nación importante pero no es la principal, esto hace que Chávez tenga que evaluar su situación en el continente”, señaló el internacionalista.

Para Mijares, la decisión de Fernández de Kirchner de plegarse a la postura de Lula en el conflicto con Colombia responde a la presencia diplomática que le proporciona ser una nación mediadora. Además, Argentina es la nación del cono sur que tiene más fuerza y a esto responde que sus vecinos inmediatos apuesten a su postura. Por otro lado, está la importancia de ese país dentro de Unasur, pues, junto a Brasil, es una de las naciones más grandes del grupo.

Sin embargo, el profesor de la UCV también destacó que la ALBA no deja de ser una alianza diplomáticamente importante para Latinoamérica debido a que en ella se encuentran los países más radicales del continente. Pero, la posición extrema de estas naciones sólo genera un desgaste diplomático innecesario.

En cuanto al acercamiento en materia económica de las dos naciones, Mijares considera que no deberían verse afectadas las relaciones por el nuevo orden que está tomando el continente.


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