lunes, 3 de agosto de 2009

Continente en tres bloques. Por Jessica Carrillo Mazzali

No han transcurrido ni seis meses desde que se reestablecieron completamente las relaciones entre Colombia y Venezuela, luego de que en 2007 se congelaran por el impasse surgido entre los presidentes Hugo Chávez y Álvaro Uribe. En esa oportunidad el primer mandatario colombiano acusó al presidente venezolano de querer instaurar un gobierno de las FARC en la nación vecina.

Sin embargo, los últimos acontecimientos ocurridos en América Latina dan cuenta de la conformación de nuevos bloques, cuyo poder está en pugna. Para el internacionalista Víctor Mijares se están creando alianzas en la región que responden a la visión geopolítica de ciertos estados que son clave en cada una de estas alianzas.

"El primer bloque es el del ALBA, que cambió su nombre de Alternativa Bolivariana para las Américas a Alianza Bolivariana para las Américas. Esta coalición tiene en su centro a Venezuela. En torno a nuestro país se reúnen países que tienen ciertos intereses revolucionarios, de izquierda, socialistas e indigenistas. Pero que, sin duda, son países mucho más débiles que Venezuela. Eso nos ha ayudado a reclutar a esos aliados porque son mucho más débiles y pueden convertirse en clientes a través de la renta petrolera", explica Mijares, quien también es profesor de Política Internacional en la UCV.

El especialista destaca la presencia de una segunda alianza, que es la de las democracias liberales conformada por Estados Unidos como centro y su más cercano asociado: Colombia. Mijares señala que esa unión es parte de la Alianza Atlántica que busca, con algunas propuestas que vienen desde el Partido Popular de España, integrar a Colombia a la OTAN.

No obstante, el experto considera que es un plan que todavía no tiene mucha forma. Sin embargo, si deja en claro que, Colombia es un aliado fiel de los EEUU en Suramérica. También cree que el gobierno de Alan García podría formar parte de este polo.

Un tercer bloque existe, según el internacionalista, que responde a los principios geopolíticos brasileños fundamentales como son: "América Latina no existe, sino Centroamérica y Suramérica; Suramérica es una isla, geopolíticamente hablando; y como es una isla, Brasil ocupa la mitad de la isla, tiene la mitad de la población y tiene 60% de la capacidad militar e industrial de Sudamérica".

En consecuencia, para Mijares: "el objetivo geopolítico brasileño es el control de la isla suramericana.

Entonces vemos como hay juegos de distintos actores, que se escapan a la visión parroquial que tenemos aquí de la conducta de Chávez o de la manera en la cual lleva su política exterior".

YA NO ES LA MISMA
En cuanto al papel de la Organización de los Estados Americanos (OEA) Mijares considera que es una organización internacional que cuenta con cierta legitimidad aún, pero que se ha convertido en un escenario para exponer posiciones más que un organismo mediador.

"La OEA no existe con independencia, la opinión de la OEA es la opinión de sus miembros, eso jurídicamente hablando. Y políticamente hablando, la opinión de la OEA está cada vez más cercana a la del ALBA que es la opinión de Venezuela y que, a su vez, es la opinión de Hugo Chávez".

Mijares plantea que para entender la actuación de la OEA hay que tomar en cuenta factores personales. "Desde el punto de vista institucional la OEA tiene cierta precariedad porque es una organización de carácter multilateral y desde el punto de vista personal Insulza está intentando ganar votos para su reelección como Secretario General, a sabiendas que es casi público que ha perdido su pre candidatura a la presidencia de Chile. A pesar de que la OEA ha perdido un poco de peso siempre ha servido para legitimar ciertas situaciones que se puedan presentar en el continente".

El internacionalista añade que en este momento, la política se vive en un sentido más crudo, menos institucionalizada y plagada deenfrentamientos directos entre los bloques. Es por esto que posiblemente, un futuro inmediato, el papel de la OEA sea de arena de diálogo más que de mediadora.

ETERNO CONFLICTO
En cuanto a la actual diatriba entre Colombia y Venezuela, Mijares cree que desde el punto de vista territorial existen asuntos no resueltos con Colombia y eso siempre los va a enfrentar sea el gobierno que sea. Algunas veces en niveles más bajos y otras en niveles más altos. Pero existe también el factor ideológico: en el cual Colombia está comprometida con la democracia liberal y representativa al estilo anglosajón y además está con una élite política bien asentada. Mientras que Venezuela vive un esquema que propone una democracia participativa, directa que aunque lo que busque es perfeccionar la democracia, el resultado es el encumbramiento de un caudillo.

Desde el punto político militar el internacionalista considera que los dos estados están enfrentados.

"Los dos ven en el otro un agresor o al menos así lo manifiestan.

El problema es que no tienen la capacidad militar suficiente para atacarse y tener éxito en la agresión.

Es por eso que Venezuela podrá tener los Sukhoi pero no tenemos los pilotos preparados para eso.

Además los Sukhoi no tienen un nivel de autonomía tal para atacar a un país tan grande como Colombia", señala.

A juicio de Mijares, podrían hacer un poco de daño pero ¿estaría Chávez dispuesto a correr con el costo de ser el agresor? Y por otro lado Colombia tiene unas excelentes fuerzas armadas, pero están orientadas a la lucha antisubversiva y no a pelear contra otras naciones. "El punto no es que los dos países no se tengan ganas sino que no están en capacidad".
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