domingo, 15 de agosto de 2010

Entrevista: Reconciliación genera expectativa y cautela - Por: Diana Auz y Gustavo Veloza



El Telégrafo (Ecuador), 15/08/2010

El restablecimiento de las relaciones bilaterales entre Colombia y Venezuela resulta -según expertos políticos, económicos y empresarios de ambos países- positivo, pero es tomado con cautela.

Los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Colombia, Juan Manuel Santos, acordaron, el pasado 10 de agosto en Santa Marta (Colombia), la creación de cinco comisiones, una de ellas para el pago de una deuda por 800 millones de dólares a exportadores colombianos y el reimpulso de las relaciones comerciales; y otra para el fortalecimiento en temas de seguridad fronteriza.

Desde Caracas, el presidente ejecutivo de la Cámara de Integración Económica Venezolano-Colombiana (Cavecol), Luis Alberto Russian, manifiesta a El Telégrafo que la interlocución directa entre ambos mandatarios es una buena señal y la creación de las comisiones le da institucionalidad a la relación.

Sobre todo destaca la conformación de las comisiones mixtas de trabajo, que empezarán a tomar forma desde el 20 de agosto, en Caracas, como la que servirá para el pago de la deuda, porque con esto se rescatará la confianza, “no solo entre los gobiernos, sino entre los empresarios”.

La parte que más interesa, sin duda, es el intercambio comercial binacional que tiene ahora saldos en rojo. Según Cavecol, 2008 fue un año récord de negociaciones, pues las importaciones y exportaciones entre ambos países sumaron 7.300 millones de dólares.

En 2009, la situación cambió. Fue el año en que se “congelaron” las relaciones entre Colombia y Venezuela, y el intercambio comercial cayó a 4.300 millones de dólares. Al mes de junio de este año, las negociaciones apenas alcanzan los 899 millones de dólares, es decir, las importaciones desde Colombia están en 759 millones y las exportaciones desde Venezuela, en 140 millones.

En el mismo período de 2009, las compras que se hacían desde Colombia sumaban 2.687 millones de dólares, y las transacciones desde Venezuela, 295 millones; mientras que en el primer semestre de 2008 las importaciones desde el primer país alcanzaron los 2.690 millones y desde el segundo fueron de 594 millones.

Russian analiza las cifras y destaca que ha habido una “baja general” de hasta el 70%, por lo que considera que el restablecimiento del comercio es muy necesario, porque la frontera ha estado en una situación vulnerable y las negociaciones contribuirán a mejorar el intercambio.

La oferta exportable de Venezuela hacia Colombia se concentra en el sector siderúrgico, petroquímico y de aluminio; la de Colombia hacia el vecino país es más variada: productos comestibles, calzados, medicamentos y textiles.

El representante de Cavecol no puede prever cuándo se reactivará todo, pues depende de la contundencia de los mensajes y la velocidad con que estos se tomen. “La confianza no se decreta, y el tema está detrás de la confianza. Entonces hace falta que eso suceda pronto como señal de los índices económicos”, dice.

Una de las primeras señales positivas de dicha confianza fue el movimiento multitudinario de vehículos de carga a finales de semana, entre Cúcuta, la última ciudad colombiana, y San Antonio del Táchira, primera ciudad venezolana, tras el restablecimiento de las relaciones bilaterales.

Sin embargo, los empresarios colombianos toman con cautela las recientes conversaciones. Su razón principal radica en los cambios bruscos que, en el pasado, ha dado el Gobierno de Venezuela.

El presidente de la Asociación Nacional de Exportadores, Javier Díaz, considera que se ha dado un paso importante para mejorar la confianza entre Bogotá y Caracas a través de los canales políticos, pero aclara que el restablecimiento comercial con Venezuela se dará de una forma muy lenta. Explica que esto se debe a que los exportadores nacionales tienen dudas sobre vender o no a Venezuela por los problemas que se generan en la Cadivi (Comisión de Administración de Divisas de Venezuela) para efectuar los pagos.

Al igual que Díaz, el titular de la Federación Nacional de Comerciantes, Guillermo Botero, señala que las conversaciones son positivas, en especial para los habitantes de la frontera; pero reitera que el primer paso que se debe dar es el pago de las deudas del gobierno de Chávez a los exportadores colombianos.

En el tema político, Víctor Mijares, catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad Simón Bolívar de Caracas, afirma a El Telégrafo que todo acercamiento que se oriente a la “seguridad regional es bueno” para los habitantes de la frontera, la población venezolana que consume productos colombianos, y resulta también positivo para la industria colombiana.

Pero el politólogo venezolano augura una vida muy corta a las nuevas conversaciones debido a que las razones de la tensión entre ambos países “siguen intactas”.

Por el lado colombiano -agrega- es la denuncia sobre la presencia de campamentos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Venezuela; y por el lado venezolano, el acuerdo militar entre Colombia y EE.UU., que generó, en julio de 2009, el “congelamiento” de las relaciones comerciales por parte de Venezuela.

Este tipo de posiciones tan rígidas ideológicamente -precisa Mijares- va a llevar a los estados a nuevas tensiones, pero eso ocurrirá cuando alguno de los dos presidentes se sienta con el margen de maniobra suficiente como para poder intentar algún tipo de acción. “Esta distensión es táctica, no estratégica. Responde a intereses inmediatos, no a objetivos a largo plazo”, sentencia.

El politólogo colombiano Bernardo Ramírez aplaude la reconciliación, pero también tiene sus reservas. Para el analista, el nuevo giro dado por los dos gobiernos para mejorar las relaciones binacionales, “es bienvenido”, pero hay que estar prevenidos. “Sabemos que el presidente Chávez no tuvo feeling con el ex presidente Álvaro Uribe, pero no debemos olvidarnos de que el Comandante se distingue por sus cambios imprevistos de parecer”, añade.

Ramírez cree que este restablecimiento se da por dos cosas: “De un lado, a Santos le conviene entrar gobernando con un acercamiento con Venezuela, y a Chávez, porque le mejora la imagen de cara a las elecciones legislativas del próximo mes”.

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