domingo, 15 de agosto de 2010

Top 5 de la década... graves errores geoestratégicos:


5) Estados Unidos: ser negligente en América latina.

Los justificados intereses americanos en Eurasia no justifican la desprecupada posición tomada hacia América latina. Un error que se paga con la amenaza de inestabilidad regional es descuidar sus área de influencia natural .


4) Estados Unidos y Reino Unido: no sostener a Musharraf.

¿Un golpista? Sí. ¿Un anti-occidental? No. Desde que el General Pervez Mucharraf llegó de facto al poder en 1999 profundizó las relaciones con los Estados Unidos y el Reino Unido, sobre todo después del 11-S. La democracia es una forma de gobierno deseable para todos los pueblos, pero ¿justifica abandonar a un fiel y útil aliado en una de las regiones más inestables del mundo? Lo dejo de tarea.


3) OTAN: no apoyar la toma del poder de la Alianza del Norte en Afganistán.

Una nativa confederación multinacional de combatientes anti-talibanes. ¿Se les ocurre mejor gobierno para la "tumba de los imperios"? La Alianza del Norte era desordenada, violenta, con profundos lazos étnicos, reliosos e idelógicos con sus vecinos (incluso con Irán), es decir, ¡era la mejor representación no estatal de Afganistán! Hoy Occidente tiene a Karzai (¿hace falta otro comentario?).


2) Brasil: involucrarse en la cuestión nuclear iraní.

Si alguna vez a Ud. le toca dirigir a un Estado que aspira ser una potencia mundial, siga los consejos de Bismarck y aléjese de las enseñanzas de Lula y Marco Aurelio García. La apuesta de Brasilia fue "resolver" la cuestión nuclear iraní. El resultado: mostrarse como un apaciguador interesado que le ofrecía tiempo a los ayatolas, que desafiaba al club al que desea pertenecer y que, al final, tuvo que votar por sanciones, lo que dañó la imagen de Brasil frente a las grandes potencias y, al mismo tiempo, frente a Irán.


1) Estados Unidos: derrocar al régimen de Saddam.

"[he] may be a son-of-a-bitch, but he's our son-of-a-bitch." Nunca tantos debieron tanto a una grosería hecha axioma realista. Saddam tenía un férreo control sobre Irak, una dominación suní que mantuvo a raya a Irán, un ejército disminuido desde 1991, un canciller cristiano (¡que se reunía con el Papa !) y, lo más importante, reaccionaba a la disuasión tal y como lo indicaban los libros de texto. El final de su régimen liberó las más oscuras pesadillas de Occidente. Ahora Irak tiene un gobierno inestable con lazos ideológicos con los ayatolas iraníes. Nota: en materia de balance de poder, como en todo asunto humano, si no está roto, no lo arregles.

VM