viernes, 7 de enero de 2011

¿Con o sin embajador? por Adriana Massimini

Tal Cual, 07 de enero de 2011


El conflicto bipartidista que Estados Unidos está atravesando dentro de su Congreso ha sido reflejado en los repentinos cambios de decisión en cuanto a la nominación de Larry Palmer como embajador en Venezuela.
Después de un encuentro improvisado entre el presidente Chávez y la Secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, en la toma de posesión de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil, el Departamento de Estado estadounidense reclinó finalmente la postulación de Palmer el pasado lunes.
Luego, el nuevo Senado de Estados Unidos, estrenado el miércoles, dio nuevamente el sí a la candidatura de Palmer, quien meses atrás habría herido la dignidad de las Fuerzas Armadas Bolivarianas al decir que el Gobierno venezolano mantenía vinculaciones con las FARC y el ELN, lo cual disminuyó la moral de los militares venezolanos.
Sin embargo, la bancada dominante de los republicanos en el Senado no halla excusa para no enviar al diplomático a la capital venezolana, lo cual evidencia la postura firme del partido republicano hacia el presidente Chávez.
Fuentes diplomáticas de la Embajada de Estados Unidos en Caracas afirman que con esta nueva decisión del Senado actual para la nominación de Palmer sólo le quedaría la aprobación de la Casa Blanca, aun cuando no se sabe para cuándo se dé respuesta. Además, consideraron que el encuentro entre Hillary Clinton y el presidente Chávez no tuvo nada que ver con las decisiones posteriores.
El internacionalista y profesor de posgrado de la Universidad Simón Bolívar, Víctor Mijares, considera que es oportuno entender que los cargos políticos en EEUU no son tan poderosos como lo son en nuestro país.
"Para que Palmer sea embajador debe pasar por filtros partidistas, en otras palabras la decisión no le compete sólo a Obama o a Clinton".
Por su parte, Venezuela se siente provocada por la actitud reciproca de EEUU al quitarle el visado al embajador venezolano en Washington, Bernardo Álvarez.
"Esto no es más que una maniobra política de EEUU, puesto que a pesar de que no esta violando los códigos del derecho diplomático internacional, esta castigando a Venezuela por el retiro del beneplácito de su nominado, Palmer", aclara Mijares.
Más allá de que el flujo de comunicación entre ambos países se vea afectado ante la posibilidad de que las relaciones diplomáticas sigan congeladas, la actividad económica no tendrá mayores dificultades siempre y cuando los encargados de negocios sigan en sus facultades.
Sin embargo, Mijares advierte que el riesgo de que esta discrepancia diplomática no se llegara a superar, o llegara a mayor escala, en la vida diaria de los venezolanos se podría ver afectada en términos consulares, como la disminución de visados o trabas en empresas de capital venezolano en EEUU.
MEDIDA ANTIDEMOCRÁTICA
El subsecretario adjunto para América Latina en EEUU, Arturo Valenzuela, señaló que los poderes extraordinarios concedidos por el Parlamento saliente venezolano al presidente Chávez suponen una "medida antidemocrática" que viola la Carta Interamericana de la OEA. Al cierre de esta edición el Gobierno venezolano no ha dado respuesta a las declaraciones de Valenzuela.