miércoles, 23 de mayo de 2012

Strategos #87: CaMUN 2012


La teoría realista de las relaciones internacionales tiene un muy pobre concepto acerca de las instituciones internacionales, y si alguna de éstas ha sido especialmente menospreciada, esa es la Organización de las Naciones Unidas. Mi orientación realista, que me dicta observar y dudar, incluso de los más sólidos y aceptados preceptos realistas, me ha hecho considerar que aquellos que critican el rol actual de la ONU en la política mundial se encuentran atrapados en un concepto errado de la institución. Sin duda la ONU parte de la antigua aspiración de construir un gobierno mundial, mezclado con el más reciente deseo de que ese gobierno mundial sea, además, el más fiel garante de los Derechos Humanos. Pero aunque las aspiraciones indiquen algo, la realidad es otra.


La ONU no es, ni fue pensada como, el gobierno mundial. Si me tocara definirla ontológicamente en pocas palabras, diría que es un espacio social regulado por la más sofisticada y compleja normativa creada por el hombre para que en él se desplieguen los más diversos intereses y se generen las relaciones que construyen la convivencia mundial. Lo anterior, que ha sido tan difícil de entender por muchos políticos y analistas, ha sido comprendido por los adolescentes de distintos colegios de la capital que hasta ayer participaron en el Caracas Model of United Nations 2012, celebrado en el Liceo Moral y Luces "Herlz-Bialik". Mi participación en eventos de esa naturaleza había sido limitada hasta el domingo 20 de mayo cuando, por invitación de la directora RonitWainberg, y por medio de mi colega en la Universidad Simón Bolívar, la profesora Carmen Graterol Jatar, tuve el honor de ser el orador de orden de CaMUN 2012.

En un país como el nuestro, en el que la diplomacia, en su más estricto sentido, es un oficio público que ha desaparecido para darle paso al personalismo y las desprofesionalización de las relaciones exteriores, ejercicios como el referido abren una ventana de oportunidad excepcional y necesaria para un Estado que necesitará, más temprano que tarde, una profunda reconstrucción de sus bases institucionales. En un mundo complejo como el actual, en el que los efectos de la temprana multipolaridad no permiten distinguir nichos claros para los Estados y la incertidumbre típica del sistema internacional se exacerba, resulta imperioso que la juventud venezolana asuma el reto de prepararse para lo inesperado.

Y fue ese el mensaje que, desde la humilde posición de un académico de cubículo, les llevé esa mañana. Mi paseo por los diferentes comités me permitió llevarme una gratísima impresión por el nivel de los estudiantes. Felicito al comité organizador de CaMUN 2012, encabezado por Eduardo Sensel y OferWainberg (secretarios generales); Jonathan Weininger (subsecretario de relaciones y finanzas); Annie Herman (sub-secretaria académica; y YomásGlasserman (sub-secretario de logística). Mis respetos.