miércoles, 5 de septiembre de 2012

Strategos #102: BRICS: ¿aliados?


El viaje del presidente indio a China ha sido reseñado por las agencias de noticas de modo destacado, en particular por las chinas y rusas. La línea editorial de estas agencias señalan el principio de una relación de cooperación económica y militar más estrecha entre las dos grandes potencias, lo que significa un abierto desafío a los poderes occidentales y sus socios en el mundo, particularmente en Asia central y en las cuencas de los océanos Índico y Pacífico. Ese mismo razonamiento intenta contrarrestar la más reciente doctrina geoestratégica estadounidense, la del “pivote asiático”, y en su intento ensaya minimizar las relaciones de cooperación bilateral que India ha venido forjando con los EEUU y Japón. Esta visita y sus reseñas en medios oficiales de poderes rivales de Occidente, nos llevan a preguntarnos si los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) son realmente aliados.


En la literatura especializada, la definición de alianza es ampliamente discutida, y las definiciones interesadas, más políticas que académicas, no hacen sino dificultar aún más la comprensión. Pero podríamos decir que nos manejamos en un ambiente dominado por definiciones estrictas y otras genéricas. Las primeras consideran que una alianza es un acuerdo formal con fines militares y que cualquier otro fin haría que estuviésemos hablando de un alineamiento por intereses comunes y no de una alianza propiamente dicha. Las segundas asimilan alianzas y alineamientos como especies de una misma familia de interacciones políticas internacionales. En un sistema multipolar, las alianzas en sentido estricto escasean, pero proliferan los alineamientos. En otras palabras, los acuerdos más sólidos de cooperación militar con fines bien definidos y alto compromiso, ceden espacio a formas menos comprometedoras de asociación guiadas por intereses tácticos, más que por estratégicos o valores políticos. Los BRICS son una sociedad, fundamentalmente económica, de poderes emergentes y re-emergentes que tienen como rasgo político común revisar la primacía occidental. China y Rusia comparten una alianza (la Organización para la Cooperación de Shanghái), Moscú es el principal proveedor de armas de China e India, y en eventos recientes los cinco han coincidido en sus críticas a las acciones de la OTAN. Sin embargo, no hay entre ellos un acuerdo común de defensa colectiva. Forman el más importante esquema de alineamiento en la política internacional actual, mas no son una alianza.

Así, resulta difícil creer que el estrechamiento de los lazos militares India-China sean necesariamente el preludio de una nueva y mayor alianza (sobre todo cuando China podría ser el exclusivo aliado de Pakistán, dadas las desmejoradas relaciones del último con los EEUU). O que se pueda entender esto como un movimiento previo a la construcción de un bloque anti-occidental armado y coherente. Afirmamos que es parte de un proceso de multiplicidad de alineamientos de limitado compromiso, propio de la multipolaridad, y cuyo fin parece más control mutuo que defensa mutua.