miércoles, 3 de octubre de 2012

Strategos #106: Cinco mitos sobre... el 7-O


Siendo esta una columna dedicada a los temas internacionales, y limitada en espacio, abordaremos sólo cinco de los muchos mitos que rodean al próximo domingo 7 de octubre, cuando los venezolanos elijamos próximo presidente de la república. Los mitos enumerados y comentados están fuertemente arraigados, y algunos son diariamente reforzados por el aparato de la “hegemonía comunicacional”, contando con recursos que están lejos del alcance de esta humilde columna. Pero sin embargo, creemos que vale la pena exponerlos.


Mito #1: Una victoria de Capriles generará una ruptura masiva de relaciones exteriores. Falso: no sólo el principio de santidad de los tratados internacionales avala nuestro rechazo a este mito, sino el más crudo realismo. Después de casi década y media en oposición, las fuerzas democráticas venezolanas han estado al margen de los asuntos internacionales, por ello requerirán ganarse la reputación de ser un gobierno dispuesto a respetar los acuerdos alcanzados. Incluso algunos de ellos que puedan ser lesivos a los intereses nacionales tendrán que sostenerse por un tiempo.

Mito #2: Gana Chávez, la oposición canta fraude y EE.UU. interviene. Simple propaganda: no queremos jugar a  predecir ni el resultado ni la conducta de los actores políticos venezolanos, pero en caso de que esas condiciones del mito se cumpliesen, hay que considerar que la política exterior estadounidense ha seguido con Obama una estrategia de compromiso selectivo. La oposición organizada de Venezuela no cuenta con la solidaridad automática de los EE.UU., y además, la gran potencia está en su propio proceso electoral, siendo lo menos deseable involucrarse en una operación militar en un país tan cercano y sensible como el nuestro.

Mito #3: Chávez cuenta con el apoyo de Rusia y China. Ilusión vendida: estás grandes potencias han evadido sistemáticamente el término “alianza” para referirse a sus relaciones con la Venezuela de Chávez. Lavrov, el canciller ruso, en las escaleras de Miraflores, parado junto a Chávez y luego de haber firmado la venta de carros de combate, se refirió a Venezuela como “socio”, a pesar de que el presidente repetía de forma incansable “alianza estratégica”. El compromiso de Moscú y Pekín está sujeto al cálculo de oportunidades e intereses, no a vanos aspectos ideológicos.

Mito #4: Gana Capriles y los aliados menores de Chávez cambian de bando. No necesariamente: los Estados más pequeños, generalmente vinculados a la ALBA, tienen estímulos para mantener la lealtad. La Nicaragua sandinista, en particular, podría aferrarse al chavismo, ya que su experiencia indica que se puede restaurar el poder perdido por vías electorales.

Mito #5: La comunidad internacional tiene sus ojos puestos en Venezuela. Impreciso: los países más lejanos dan por descontada una victoria de Chávez. Sólo en los más cercanos se sabe que Capriles tiene posibilidades reales de triunfo. Y sin embargo, todos entienden que el éxito de un nuevo gobierno dependerá de cierta continuidad de política exterior que le permita insertarse en un mundo en acelerada transición de poder.

2 comentarios:

  1. Magnífico Víctor. Me parece un artículo que ayuda a despejar dudas en torno al impacto del resultado de las elecciones presidenciales en el escenario internacional. Muy buena la acotación que haces respecto a China y Rusia; nunca un buen dirigente mantendría una economía fuerte basándose en pura "simpatía ideológica".

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